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El cuarto infantil

Sección Coordinada por el Dr. J. Mateu Sancho  +
Fecha de publicación: 03/06/2009


EL CUARTO INFANTIL IDEAL
El cuarto infantil es aquel que dispone de un espacio lo más amplio, tranquilo y seguro posible es decir que este lo más lejos posible de la calle y de los lugares peligrosos de la casa y a ser posible lo más cerca del cuarto de los padres. A la vez debe estar dotado de buenas condiciones de luz y ventilación y con pocos muebles (es mejor ir colocándolos poco a poco de acuerdo con las necesidades del pequeño) para que el niño llegado el momento pueda moverse y jugar ampliamente.
Hay que considerar el cuarto infantil como el lugar de la casa en el que a medida que vaya pasando el tiempo se irán llevando a cabo cada vez más cambios, ya que si en un principio al alojarse el bebé su uso es más bien limitado, en el momento en que el éste empiece a gatear se convertirá en el centro del hogar y posteriormente en una habitación para jugar, recibir amigos etc. Es decir toda ella irá cambiando a medida que el niño vaya creciendo.
Aunque algunos padres prefieren y ciertos pediatras recomiendan que el recién nacido duerma en sus primeras semanas en el de cuarto de los padres, es aconsejable disponer de una habitación para el bebé con los muebles imprescindibles para cubrir todas las necesidades que se precisan en aquellos momentos.
En cuanto a su situación es preferible que el cuarto infantil este situado lejos de las escaleras, cocina y cuarto de baño y lo más cerca posible de la habitación de los padres. A la vez su suelo y sus paredes han de ser fácilmente lavables y si es posible contar con la presencia de un contenedor, baúl o cesta para que el niño pueda guardar en ellos sus juguetes.

El suelo de la habitación infantil debe tener ciertas condiciones favorables pues es en él donde el bebé aprenderá a gatear, a ponerse de pié, a dar sus primeros pasos y hasta en ocasiones quedarse dormido encima. Todo ello es el motivo de que debe ser resistente, limpio (no acumular suciedad alguna), fácil de limpiar, calido, agradable al tacto, seguro (sin rugosidades) y sobre todo no sea resbaladizo. Es conveniente, a la vez que no sea demasiado duro para que amortigüe en lo posible las caídas. En resumen el suelo debe ser "a prueba de niños".
La madera, tanto si el suelo es de parqué o tarima flotante, es un elemento ideal por su excelente aislamiento térmico si se mantiene en buen estado (es decir sin astillas ni huecos entre las piezas) para que el niño gatee sin peligro alguno y cuando ya empiece a andar no pueda tropezar y caerse. Por tal razón es conveniente pulirlo antes de que el niño nazca (preferentemente con barnices de origen vegetal). Existen productos que protegen la madera de su desgaste general o de la carcoma (tratamiento químico) pero el inconveniente es que al cabo de unos meses aún están liberando vapores tóxicos. Es conveniente no encerar excesivamente el suelo ya que ello puede ser motivo caídas. Las ceras antideslizantes son las preferidas.
Otros elementos para recubrir el suelo del cuarto infantil cuando el niño empieza a gatear son el plástico (vinilo) o corcho (en rollo o losetas) los cuales además de proporcionar un aislamiento térmico, son calidos y fáciles tanto de instalar como de limpiar. En caso de instalar losetas (baldosas) hay que tener la precaución de que encajen bien las unas con las otras y no queden esquinas o bordes rotos que pudieran dar lugar a tropiezos y caídas.
Las moquetas (a excepción de las de pura lana) a pesar de ser cálidas y blandas, son poco higiénicas y acumulan mucho polvo, lo cual es un inconveniente para los niños alérgicos. Para su conservación es preciso pasar con frecuencia un aspirador de gran potencia o limpiarlas con vapor para así eliminar los posibles gérmenes que hubieran podido anidar en ella (ácaros). Su colocación debe ser llevarla a cabo personal experto pues no deben presentar pliegue alguno ni tampoco puntas elevadas que pudieran ser causa de caídas. Es conveniente evitar aquellas moquetas oscuras o lisas ya que en ellas se notan mucho las manchas de leche, cremas etc.
Las mármoles o las baldosas (gres), a pesar de ser fáciles de limpiar, son muy duras y a la vez muy frías si el niño se sienta muchas horas encima de ellas. Para evitar en parte tales inconvenientes es preciso recubrirlas con alguna alfombra no demasiado delgada (con una esterilla antideslizante adosada en su revés) o también colocando encima de ellas alguna esterilla. Es importante tener la precaución de no encerarlas excesivamente ya que ello podría ser motivo de resbalones y caídas.
Varios son los elementos que pueden colocarse en el suelo del cuarto infantil con la finalidad principal de amortiguar los golpes en el caso de que el niño resbale y se caiga. Uno de ellos son las alfombras de variados colores y diversos materiales (las de fibra natural son las ideales).Una particularidad de las mismas es que no deben ser demasiado delgadas para que no formen arrugas o dobleces peligrosos. Las alfombras de pura lana confieren suavidad, resistencia, aislamiento térmico y sobre todo son fáciles de limpiar. En el caso de que no sean de pura lana es preciso que previamente hayan sido tratadas adecuadamente para que no acumulen electricidad estática. Es conveniente a la vez, que toda alfombra este bien sujeta al suelo ya que los niños pueden tropezar con ellas y caerse con gran facilidad. Así pues en toda alfombra debe instalarse una rejilla de goma o una tela/malla antideslizante en su parte inferior que la inmovilice. Hay que tener presente que todas las alfombras deben limpiarse usando la aspiradora o mediante vapor. Pueden crearse unas zonas de juego con alfombras de quita y pon consistentes en unas piezas de diversos tamaños y formas que se unen entre sí.
Es importante comprobar que en el suelo no hayan cables, cordones eléctricos y juguetes con los que la madre pudiera tropezar y caer al suelo con el niño en brazos.
Las paredes del cuarto infantil ofrecen una oportunidad única de dar un toque especial a la decoración de la habitación infantil y personalizarla con detalles. La elección del color de las paredes es la primera tarea que hay que pensar en llevar a cabo ya que su elección parece tener cierta importancia en el contexto de la misma. Por otra parte, según los expertos, ciertos colores juegan cierto papel en la futura personalidad del niño. Al respecto y en general hay que tener en cuenta que a pesar de que los niños sienten cierta predilección por los colores vivos, si estos fueran demasiado fuertes pueden dar lugar a cierto nerviosismo, razón por la cual es primordial pues, que al pintar la pared se escojan colores más bien suaves, frescos y relajantes (existen algunas marcas que disponen de una gama de colores infantiles).
Una condición indispensable de todas las pinturas y esmaltes que van a utilizarse para decorar el cuarto infantil es que sean resistentes, duraderas, lavables y exentas de toxicidad (importante no contengan plomo). Así pues es conveniente elegir pinturas fabricadas a base de resinas y pigmentos naturales y que no contengan compuestos volátiles (ya que estos se evaporan y pueden inhalarse).
Parece ser que el color amarillo (en tonos pasteles y solo en detalles) da lugar a un exceso de estimulación u optimismo favoreciendo la concentración y el desarrollo intelectual. Por otra parte el combinado de colores verdes y marrones da lugar a la creación de un ambiente cálido y acogedor. El color azul, al ser un color frío parece que induce a la relajación, aumentando la concentración y transmitiendo serenidad (esta es la razón de que se recomiende en aquellos niños hiperactivos o muy nerviosos). Por el contrario el color rosa ,a pesar de ser es un color cálido, debe utilizarse con cuidado pues puede resultar un tanto irritante en caso de pintar absolutamente todo el cuarto con tal color. El color verde claro al transmitir una sensación muy relajante se recomienda en aquellos niños nerviosos que padecen claustrofobia. Parece ser que tal color también estimula el aprendizaje y la memoria. El color marrón por otra parte da lugar a sensación de tristeza. De entre toda la gama de colores es el color blanco el que se considera ideal para decorar un cuarto infantil poco luminoso (además de creer que fomenta la actividad mental del niño). Hay que tener en cuenta que el color azul y el blanco en vertical ayudan a crear una sensación de espacio más alto mientras que los colores ocre sobre naranja hacen los espacios más anchos. Ahora bien, si la habitación es más bien oscura debe decorarse utilizando los colores salmón y anaranjado. Tales colores dan luminosidad y a la vez incitan a la actividad sin llegar a la excitación que produce el rojo el cual que podría llegar a poner al niño nervioso.
En el caso de que se escoja empapelar la habitación hay que elegir más bien papeles calidos, lisos, fáciles de lavar, con un estampado suave y difuminado que no agobien al niño.
Los papeles pintados son fáciles de manejar y ofrecen muchas posibilidades. Una opción es colocarlos desde media pared hacia abajo separándolos de la pintura con una cenefa de color vivo o empapelar solamente una de las paredes de la habitación. Sin embargo, hay que pensar que es más fácil mantener limpia la pintura que el empapelado.
Los adhesivos y las cenefas adhesivas, como elementos decorativos en la pared de la habitación para romper la uniformidad de un solo color, tienen la ventaja de ser fáciles de colocar y de limpiar (basta pasar un paño suave y agua jabonosa). En caso de querer colgar o pegar en la pared algún póster o fotografía es preciso evitar el uso de chinchetas o clavos para tal fin. Los paneles metálicos que incorporan un imán o una cartulina con adhesivos de "quita y pon" es la alternativa más segura.
Hay que tener presente que cuando el niño empieza a gatear el abrir y cerrar las puertas es un atractivo para él, razón por la cual toda puerta del cuarto infantil debería tener un dispositivo de seguridad (distintos tipos de topes) para impedir que se cierren completamente y por tanto el niño no pudiera quedar dentro encerrado.
Las típicas barreras de seguridad (adaptables a cualquier medida) también sirven tanto para ser colocadas en la puerta de la habitación como también en otras puertas de la casa con objeto de que los niños no pueda entrar en ellas. Pero su gran utilidad para evitar accidentes (caídas) es cuando se colocan en los extremos de las escaleras que comunican en los apartamentos "duplex" los pisos superior con el inferior. Tales barreras de seguridad han de ser seguras duraderas y fáciles de instalar y a la vez han de cumplir los estándares de seguridad vigentes actualmente.
Hay que tener en cuenta al escoger una barrera de seguridad calcular que la distancia desde su base hasta el suelo sea de 2,5 a 5 cm. y que sus barrotes o rejas no sean flexibles. Otro aspecto importante es que la distancia entre los barrotes no supere los 6 cm. para el niño no pueda poner la cabeza entre ellos y lesionarse. Existen barreras que pueden instalase con tornillos y otras a presión. Estas ultimas llevan un sistema de indicaciones en color rojo y amarillo que garantizan (cuando no son visibles) que las barreras están correctamente instaladas.

Las ventanas del cuarto infantil deben ser lo más grandes posibles para que en el transcurso del día entre mayor cantidad de luz natural y sol. Ahora bien es conveniente instalar en ellas ciertos sistemas de seguridad (cadenas, protectores etc.) para que sea difícil abrirlas o que se abran como mínimo unos 10 cm. De esta manera si el niño (ya mayor), utilizando una silla, un taburete o un cajón llega a su altura no pueda conseguir abrirlas y asomarse al exterior con el consiguiente riesgo de caerse. Sin embargo es importante el asegurarse que en caso de incendio todas las ventanas puedan abrirse con facilidad.
Para evitar pérdidas de calor es conveniente tapar todas las juntas y las fisuras de las ventanas con masilla o silicona y en el caso de que la habitación sea muy fría instalar una doble ventana. Otra alternativa es bajar las persianas y correr las cortinas cuando empieza el atardecer, pues es cuando las temperaturas empiezan a bajar. Para impedir la entrada de algún insecto pueden instalarse en ellas rejillas antimosquitos.
Las cortinas o visillos de las ventanas es preferible sean ligeras y estar en armonía con las paredes complementando su color o haciendo contraste con ellas. Es preferible que las cortinas o visillos sean de algodón o lino ya que estos tejidos a la vez que dejan entrar la luz natural no agobian y transmiten cierta sensación de ligereza. Por otra parte hay que procurar que puedan lavarse una vez a la semana a altas temperaturas (65º C.) y no precisen plancha.
Un detalle a tener en cuenta es que las cortinas sean cortas ya que si son largas (es decir llegan al suelo) el niño intentará estirarlas o intentar subirse por ellas. Es preciso a la vez que las cortinas no tengan lazos o cordones para que el niño no pueda estirarlos con el consiguiente peligro de que se les caiga la encima la toda la cortina (con barra incluida) o que se le enreden en el cuello lo que daría lugar a un grave accidente (atragantamiento).
En el caso de que las cortinas no sean opacas puede colocarse una segunda cortina (o forrarla con una cortina oscura para el cuarto pueda quedar completamente sin luz es decir a oscuras). Una condición indispensable es que las cortinas sean ignifugas. Si se colocan estores hay que tener también en cuenta que sus cordones no cuelguen demasiado.
Por lo que respecta a los balcones es imprescindible que sus barandillas sean lo suficiente altas para evitar que los niños puedan trepar y asomarse al exterior con el consiguiente peligro de caída. Así pues su altura mínima debe ser de unos 90 cm. y nunca han de tener barrotes horizontales sino siempre verticales con una separación de unos 10 cm. entre ellos. Si los balcones no cumplen tales características es preciso cambiar la barandilla o colocar entre sus barrotes rejillas o barrotes suplementarios para impedir que los niños pudieran introducir su cabeza entre ellos. No hay que olvidar retirar aquellas plantas que pudieran ser tóxicas o con pequeños frutos (bayas) que pudieran provocar un serio accidente (atragantamiento) si el niño las ingiriera.
La iluminación del cuarto infantil, por otra parte, es un aspecto importante a tener en cuenta pues rompe la oscuridad de la habitación en el caso de que el niño tenga miedo de dormir en ella o se despierta por la noche. Se cree que por cada metro cuadrado son necesarios unos 20 vatios. Es importante sacar el máximo partido de la luz natural, debiendo por lo menos tener una ventana que permita su entrada. Las paredes de la habitación pintadas de color claro con unos visillos que dejen pasar la luz natural es un aspecto a tener en cuenta, sin olvidar que la colocación de bombillas coloreadas dan una sensación de calidez.
Entre las luces moderadas que pueden reforzar o sustituir la luz natural de la habitación hay que citar aquella situada en el techo (en forma de globo o pantalla) a ser posible regulable en cuanto a su intensidad se refiere (es decir mínima cuando la madre esta dando el pecho y máxima cuando el niño deambula por la habitación) y aquella otra más tenues o luz piloto (encendida por la noche) la cual, por su carácter tenue o mínimo permite a la madre visualizar al bebé y a éste cierta tranquilidad en caso de que se despierte durante las tomas nocturnas o durante el cambio del pañal . No hay que olvidar el apagarla durante el día (aunque existen ciertos modelos que se encienden y apagan automáticamente). Una alternativa a la luz piloto es la luz de bajo voltaje. Otra luz que también puede instalarse en el cuarto infantil es la luz musical la cual tranquiliza y ayuda al niño en el momento en que va a conciliar el sueño al proyectar una serie de imágenes al són de una música suave. Las luces complementarias es decir aquellas instaladas en ciertos puntos de la habitación (junto a la cama, mesa etc.) también ayudan a la iluminación de la habitación. Sin embargo no hay que olvidar que hay ciertas luces las cuales no es recomendable su colocación en el cuarto infantil ya que pueden dar lugar a ciertos riesgos. En este sentido hay que citar los focos halógenos, los fluorescentes (ya que proyectan una luz muy fría a pesar de ser nítida), las lámparas de pié y en especial aquellas de sobremesa pues el niño puede acceder a ellas y volcarlas (son preferibles los apliques en la pared).
Por lo que a tales elementos se refiere hay que tener en cuenta que es preciso apagar la luz piloto durante el día tapando, a la vez, su enchufe correspondiente con un protector de seguridad y a la vez procurar que los cables que cuelgan de las todas lámparas sean más bien cortos y estén bien fijos en la pared (es decir no estén sueltos), ya que los niños podrían estirarlos o tropezar con ellos y volcarse la lámpara encima. Por regla general es conveniente colocar los enchufes detrás los muebles pesados y cubrirlos con protectores de seguridad.
Otra alternativa es el colocar los enchufes más bien altos para que los niños cuando gatean no puedan acceder a ellos. No hay que olvidar que a los niños los enchufes les llaman mucho la atención, razón por la cual tienden a poner sus deditos en ellos. No hay que olvidar nunca reponer aquellas lámparas cuyos cables, enchufes o interruptores estén viejos o en mal estado.
Es por demás importante que el ambiente térmico del cuarto infantil sea el adecuado ya que con tan solo una diferencia de dos grados, es suficiente para que niño puede dormir bien o mal. Esta es la razón principal por la que es recomendable instalar un termostato ya que las distintas habitaciones de la casa a menudo tienen distintas temperaturas.
La temperatura ideal o ambiental de la habitación infantil, debe oscilar en invierno entre los 20 y los 22 grados durante el día y alrededor de los 18-19 grados por la noche (es preciso no superar los 20 º ya que con la ropa de la cama y el pijama tipo pelele de algodón el niño ya esta lo suficiente bien abrigado). Es importante a la vez que los sistemas de calefacción (sobre todo aquellos por aire caliente) no sobrepasen tales valores por el peligro de que las mucosas de la boca y nariz del niño se resequen en exceso lo que daría lugar a la obstrucción parcial de sus vías aéreas con la circunstancia que las haría más vulnerables a cualquier germen y a la aparición de la típica sudamina.
Sin embargo ello puede subsanarse colocando un humidificador para mantener un nivel óptimo de humedad (aproximadamente del 45%). Tal aparato no debe colocarse junto a la cama y el vapor que genera no debe dirigirse directamente al cuerpo del niño, sino que tal aparato debe situarse en un rincón y a mas o menos a metro y medio de su cama . Hay que tener presente que el humidificador no debe estar funcionando a todas horas ya que el exceso de humedad hace proliferar los hongos y puede dar lugar a alergias. Es conveniente lavarlo con frecuencia y vaciarlo cuando ya no se vaya a utilizar. Otra opción es colocar para tal efecto un recipiente lleno de agua encima de cualquier radiador o cerca de cualquier fuente de calor o también una toalla húmeda sobre una silla. Antes de bañar al niño es siempre conveniente o caldear la habitación durante unos diez minutos para que no tenga frío al quitarle la ropa y bañarlo. Lo que no es aconsejable bajo ningún concepto colocar al niño frente a una fuente de calor directa ya que su temperatura corporal podría aumentar desmesuradamente.
En caso de dejar encendida la calefacción durante la noche (cosa preferible a abrigar excesivamente al niño con un pijama grueso o con mantas que puedan impedir su movilidad durante el sueño) es imprescindible, para no resecar el ambiente, tomar las precauciones citadas anteriormente.
En cuanto a la calefacción si se dispone de radiadores de agua es preciso controlar el correcto funcionamiento de sus mandos y válvulas. Son preferibles las estufas eléctricas que tienen forma de radiador y se enchufan en la corriente eléctrica o los llamados termoconvectores (aparatos de aire caliente). Sin embargo estos últimos dirigen el aire caliente hacia un lugar determinado y la corriente que crean es poco saludable. No debe olvidarse nunca desenchufar la calefacción eléctrica cuando no se utilice y el situarla en el sitio lo más alto posible de la habitación.
No es aconsejable colocar en la habitación infantil estufas con fuego abierto (leña, carbón, gas, etc.) por el peligro entre otros, de producir serias quemaduras en el caso de que el niño gateando acceda a ellas (razón por la cual debe colocarse una pantalla protectora). A la vez, hay que tener la precaución de airear la habitación con cierta frecuencia ya que estas estufas queman gran cantidad de oxigeno. En estos casos es aconsejable colocar una toma de aire (rejilla) en la parte más alta de la ventana para que la habitación se ventile.
Por lo que respecta a las estufas o calentadores de butano en caso de una combustión insuficiente consumen oxigeno y aumentan el CO2 lo que puede dar lugar a cefaleas, malestar general, nauseas etc. razón por la cual no conviene dejarlas encendidas por la noche (esto es también aplicable a los adultos). Es preciso y obligatorio llevar a cabo la revisión periódica (más o menos cada 4 años ) de todos los sistemas de calefacción (en particular aquellos que funcionan con gas) y examinar si en las paredes de la habitación hay alguna rendija que pudiera dar lugar a una perdida de calor.
Afortunadamente los actuales sistemas de calefacción llevan incorporado un termostato central que permite ajustar y controlar la temperatura deseada en cualquier momento del día. Ello además de asegurar que el bebé no pase ni frío ni calor es de gran utilidad pues evita que se reseque el ambiente y por otra parte presupone un ahorro energético. En caso de no tener instalado un termostato puede utilizarse un termómetro de pared para así vigilar la temperatura
Por lo que concierne al aire acondicionado, en caso de desear instalarlo (por existir un calor excesivo), puede convertirse en un instrumento eficaz para equilibrar la temperatura. Sin embargo hay que tener la precaución de que no funcione nunca al máximo (hay que programarlo para que su temperatura alcance tres o cuatros grados menos que la temperatura exterior). Tampoco es conveniente mientras el niño duerme mantenerlo funcionando toda la noche. Hay que pensar que las temperaturas excesivas (calor o frío) pueden afectar a las mucosas respiratorias facilitando la irritación de las vías aéreas. Una solución a ello es programar los ambientadores para que funcionen de manera intermitente o tenerlos siempre a una temperatura constante . En verano las cortinas gruesas o los toldos sirven para mantener el cuarto fresco.
El cuarto infantil además de ser un espacio tranquilo debe ser un espacio en el que la higiene sea el objetivo primordial, razón por la cual es preciso tener en cuenta el llevar a cabo una serie de normas para conseguir tal objetivo.
En un principio es preciso proceder a su ventilación (tanto en verano como en invierno) por lo menos dos o tres veces al día preferentemente durante las horas de sol y a la vez procurar que su humedad sea constante.
Por lo que se refiere a la higiene del suelo de la habitación es preciso proceder a su limpieza (fregado) con un detergente no abrasivo por lo menos una vez al día. Conviene también pasar el aspirador por las alfombras, colchón etc. para así aspirar el polvo acumulado. Es evidente que el niño no debe estar en la habitación mientras se lleva a acabo tal limpieza. El colchón debe cubrirse con una funda de poliéster y la ropa de la cama lavarla con un detergente neutro sin suavizante antes de utilizarla por primera vez. En verano es preciso cubrir la cuna con una mosquitera y emplear un repelente de insectos a base de pastillas eléctricas. Es importante el que los niños no puedan acceder a tales repelentes pues el producto químico que llega a los mosquitos puede llegarle también al niño. Es también importante el no permitir la entrada de animales de ninguna especie en la citada habitación. Respecto a los peluches se consideran un foco y suciedad y absorción de polvo.
Es opcional que en cuarto infantil se instale música ambiental relajante sin superar nunca los 20 decibelios (nivel equivalente al que se produce en el campo).
AMBIENTE
Recomendaciones de seguridad
ILUMINACION

  • Colocar una luz de baja intensidad para alumbrar por la noche.
  • Asegurarse de que las lámparas de pié sean estables.
  • Procurar no haya ninguna luz nocturna cerca de las cortinas o sabanas por el peligro de incendio que ello significa.
  • Todos los enchufes deben estar protegidos con protectores adecuados.
  • Poner solamente uno o dos enchufes en cada toma de corriente pues la sobrecarga podría provocar un incendio.
  • Procurar que los cables que cuelgan de las lámparas de pié sean lo más corto posibles o estén bien fijos en la pared.
  • Comprobar que los cables de las lámparas no estén deteriorados.
  • Vigilar que no hayan cables sueltos por el suelo.
  • Colocar bombillas en los portalámparas vacíos.
TEMPERATURA

  • No sobrepasar nunca la temperatura recomendada para así no resecar el ambiente.
  • Utilizar algún aparato humidificador o técnica similar para evitar que se reseque en exceso la habitación .
  • Lavar y vaciar el humidificador cuando ya no se utilice.
  • Los vaporizadores no son aconsejables.
  • Revisar periódicamente todas las fuentes de calor (calefacción, radiadores etc.) del cuarto infantil así como su perfecto funcionamiento.
  • Colocar un termostato para mantener una temperatura constante en la habitación.
  • No dejar encendidas la estufas a gas durante la noche.
  • Desenchufar las estufas eléctricas cuando no se utilicen.
  • No utilizar bajo ningún concepto estufas de llama o fuego abierto.
  • Colocar las estufas lejos de las cortinas o de cualquier material combustible.
  • Guardar las bombonas de butano en el exterior (balcón) o lugar ventilado.
  • Colocar una rejilla en la pared para airear la habitación en caso de utilizar estufas de gas natural o butano.
  • Recordar que los tejidos naturales son mejores que los sintéticos pues arden con más dificultad.
  • Recordar que el aire acondicionado a temperatura excesiva reseca las mucosas.
VENTILACION

  • Procurar airear la habitación con cierta frecuencia.
HIGIENE

  • El cuarto infantil es conveniente siempre este limpio y sin polvo.
  • Mientras no haya zonas muy contaminadas o sucias, es suficiente fregar el suelo de la habitación con agua y jabón, y aspirar el polvo.
MOBILIARIO
Recomendaciones de seguridad
MOISES

  • Hay que situar el moisés sobre un suelo horizontal y alejado de toda fuente de calor.
  • Si no tiene patas es mejor colocarlo encima de la cama o dentro de la cuna. Nunca debe colocarse en el suelo.
  • Si el moisés tiene patas plegables asegurar que están fijas antes de colocar al bebé.
  • Si se estropea o se extravía alguna pieza del moisés es mejor no utilizarlo hasta que éste haya reparado por un experto.
  • El fondo del moisés debe ser rígido plano y su colchón acolchado a la vez estar bien sujeto para evitar no pueda volcarse si alguien le da un golpe.
  • Pensar que a los dos meses mas o menos pueden quedarse pequeños.
  • Hay que comprobar que los moises cumplan con las normativas europea ) respectivamente

CUNA

  • Colocar siempre la cuna sobre sitios estables.
  • Como medida preventiva nunca colocar la cuna al lado de una ventana o cerca de cortinas o lazos.
  • Colocar la cuna en el centro de la habitación no contra una pared para ampliar así su campo de visión.
  • Cambiar la orientación de a cuna de vez en cuando para que el niño no vea siempre lo mismo.
  • No colocar la cuna debajo de estanterías o elementos colgados en las paredes.
  • No dejar juguetes grandes en la cuna pues pueden ser un escalón para apoyarse en ellos y saltar fuera de ella.
  • No utilizar ninguna cuna que le falten piezas o tenga alguna rotura.
  • Mantener la cuna lejos de los cables eléctricos, los cordones y lazos de las cortinas etc.
  • Colocar una mosquitera de cuna es útil para evitar picaduras de insectos.
  • Las sabanas de la cuna deben ajustarse al colchón . Nunca hay que utilizar sabanas para camas de adultos.
  • La cuna debe estar fabricada con materiales no tóxicos y sus ángulos redondeados.
  • El espacio entre barrotes debe ser entre 4,5 y 7,5cm. (promedio de 6,5 cm.) para que la cabeza del niño no pueda quedar atrapada entre ellos.
  • La altura entre el borde superior de la cuna y la base del colchón debe ser como mínimo de 60 cm. y cuando el lateral móvil este bajado no debe superar los 10 cm.
  • El lateral móvil ha de llevar un sistema de seguridad para que el niño no pueda accionarlo.
  • Cuando el niño esta en la cuna las barandilla han de estar altas.
  • Las ruedas de la cuna deben tener un sistema de bloqueo.
  • Las barandillas de la cuna deben tener un acabado sencillo y no tener elementos sobresalientes cortantes, puntiagudos y astillas (en las de madera) con los que el niño pueda lesionarse.
  • Los ángulos de la cuna deben ser redondeados.
  • Hay que tener cuidado con los cantos decorativos en forma de peonza.
  • Si la cuna esta barnizada, los barnices no deben ser tóxicos.
  • El somier debe ser sólido, rígido e indeformable.
  • El colchón no debe ser blando sino rígido, confortable y uniforme (de muelles , fibra natural o sintética) y bien ajustado contra los laterales de la cuna para que no queden huecos.
  • Retirar los plásticos del embalaje y colocar el colchon dentro de una funda gruesa de plástico con cremallera.
  • Colocar protectores bien atados que rodeen toda la cuna por completo y chichoneras en la cabeza de la cuna.
  • Retirar las protecciones tan pronto el niño empieza a sentarse pues podría utilizarlas como escalón para trepar.
  • Fijar las sabanas de la cuna con pinzas elásticas que impidan que el niño se destape o eviten el peligro de asfixia.
  • La cuna de viaje al ser más ligera que la normal hay que comprobar
  • Vigilar que la cuna de viaje no presente elementos salientes ni cortantes.
  • Si se decide utilizar una cuna de segunda mano es preciso esté en buen estado de conservación y tenga las características por las que se rigen las normativas europeas vigentes . En este caso es preciso comprar un colchón nuevo.
  • Es conveniente que el fabricante incluya las instrucciones claras de su montaje y un certificado de que cumple las normativas Europeas de seguridad (UNE EN 716:96 (partes 1 y2)).
CAMA

  • Procurar que la cama esté exenta de ángulos y bordes salientes.
  • Colocar la cama en el cuarto infantil lejos de las ventanas y los
LITERA

  • Las barandillas de las literas han de estar firmemente unidas a la cama para evitar caídas.
  • El espacio entre el colchón y el borde superior de las barandillas (laterales) no debe ser mayor de 75 mm. y la distancia entre los barrotes no debe ser superior a 70 mm. en caso contrario colocar un barrote suplementario.
  • El colchón debe adaptarse a los laterales de litera sin dejar espacio alguno.
  • La superficie de la litera debe ajustarse tanto a su cabecera como a sus pies. No dejando espacio alguno (riesgo de estrangulación).
  • Procurar siempre que las barandilla estén siempre elevadas.
  • Colocar siempre dos barandillas en la litera superior pues hay más peligro de que la caídas (si se producen) por la altura sean más grave.
  • Asegurarse que el somier o base de la litera es de tablas de madera y esté en buen estado.
  • Dejar una luz de noche al lado de la litera.
  • Reparar o reponer cualquier parte de la litera si esta deteriorada o rota.
  • Comprobar que las literas cumplen con las normas Europeas de Seguridad.
COMODA

  • Es preciso instalar en la cómoda cerraduras de seguridad en sus cajones para que el niño no pueda abrirlos.
  • Utilizar pinturas y barnices atóxicos en el caso de restaurarla.
CAMBIADOR

  • Procurar que la base del cambiador sea estable.
  • No situar el cambiador cerca de los radiadores de calefacción ni debajo de ninguna estantería.
  • Mantener los juguetes móviles fuera de su alcance.
  • Comprobar que el cambiador cumple las normas Europeas de seguridad.
ARMARIO

  • Instalar topes de seguridad en los cajones.

SILLAS Y MESAS

  • No comprar ninguna silla si el niño el sobrepasa el peso indicado en la etiqueta.
  • Toda sillita colocada en el suelo es preciso esté encima de una manta o alfombra.
  • No utilizar la sillita como sustituto de una silla de auto.
BAULES

  • Procurar que la tapa del baúl sea ser ligera y fácil de abrir y cerrar.
  • Si la tapa del baúl no tiene bisagras hay que poner topes o soportes para que se sostenga en cualquier ángulo y para que no oscile al abrirse o cerrarse.
  • El baúl es preferible sea redondo o de bordes redondeados. Una soluciones forrarlos para amortiguar los golpes.
  • Hay que asegurarse que la tapa puede abriese desde dentro.
  • Hay que asegurarse de que el baúl cumple con las normas Europeas de Seguridad .
ESTANTERIAS

  • Evitar colocar la cuna o la cama debajo de una estantería pues existe el peligro que pueda caerle encima algún objeto o hasta la misma estantería .
COLGADOR

  • Evitar los colgadores móviles pues son inestables y con un golpe pueden caerse encima del niño si esta cerca.




EL CUARTO INFANTIL Y LOS NIÑOS
AMBIENTE
Recomendaciones de seguridad
ILUMINACION

  • Poner los enchufes detrás de los muebles pesados para que los niños les sea difícil acceder a ellos.
TEMPERATURA

  • Pensar que durante el primer año de vida los niños son muy susceptibles a las variaciones térmicas.
  • Evitar colocar lámpara alguna junto a la cama del niño pues puede tirarla o dejar trapos, papeles o ropas encima de ella con el consiguiente peligro de incendio.
  • Durante los primeros años de vida el niño no debe estar en una habitación con aire acondicionado.
VENTILACION

  • Procurar airear la habitación con cierta frecuencia.
HIGIENE

  • El cuarto infantil es conveniente siempre este limpio y sin polvo.
  • Mientras no haya zonas muy contaminadas o sucias, es suficiente fregar el suelo de la habitación con agua y jabón, y aspirar el polvo con frecuencia si el niño es alérgico a los ácaros.
  • Instalar una mosquitera en la cuna asi como utilizar repelentes de mosquitos.
MOBILIARIO
Recomendaciones de seguridad
MOISES

  • No debe permitirse que los niños jueguen cerca del moisés sin vigilancia alguna.
  • Dejar de utilizarlo cuando el niño ya puede sentarse, arrodillarse o levantarse solo.
  • Es indispensable poner en los laterales del moisés un protector acolchado, de esta manera los niños tienen un lugar donde apoyarse.
  • Siempre debe bloquearse el moisés en una posición fija cuando el niño esta dentro.
CUNA

  • Tener precaución que los juguetes que cuelgan de un lado a otro de la cuna, así como con las bolas, cintas, cuerdas o juguetes de plástico colgados de la misma estén fijos y los suficiente altos ya que el niño si se enreda con ellas puede ahogarse. Retirarlos cuando el niño empieza a sentarse.
  • Nunca acostar al niño en la cuna boca abajo por el peligro de muerte súbita.
  • No dejar el niño solo con el lateral bajado de la cuna pues puede caerse con facilidad .
  • Cuando el niño empieza a gatear y ponerse de pie hay que rodear la cuna de cojines o una alfombra debajo por si el niños se cae se amortigüe el golpe.
  • No emplear almohadas hasta que cumpla el año.
  • Tener presente que existen las almohadas diseñadas especialmente para los primeros meses del bebé que aseguran la posición correcta de la cabeza.
  • No calentar las sabanas de la cuna con una bolsa de agua caliente estando el niño dentro.
  • En la cuna de viaje hay que asegurarse que tanto el mecanismo de plegado es seguro y que el niño le sea imposible manipularlo.
CAMA

  • Es preciso colocar una barra protectora (de instalación sencilla) que facilitará la adaptación del niño a su nuevo lugar para dormir y no echara de menos su cuna.
  • No es conveniente que los niños duerman en la cama de sus padres.
  • En el caso de que el niño duerma en la cama de los padres hay que vigilar que el niño no se quede dormido entre las almohadas.
LITERA

  • La litera superior no es recomendable para niños menores de 6 años.
  • Es preciso que toda litera vayan provistas de barandillas de seguridad a ambos lados para evitar que el niño pueda caerse.
  • Nunca deje que los niños pequeños jueguen sobre la litera ya que existe el peligro de que se caigan.
  • Evitar que los niños utilicen sillas, cajas etc. u otros objetos para subirse a las literas.
  • Colocar una alfombra o un colchón al lado de la litera para mortiguar el golpe en caso de que el niño se caiga.
COMODA

  • Es preciso instalar en la cómoda cerraduras de seguridad en sus cajones para que el niño no pueda abrirlos.
CAMBIADOR

  • No dejar al niño solo sobre el cambiador pues es capaz de darse la vuelta y caerse al suelo dando lugar a lesiones graves y en el caso de cambiador adaptado a la bañera puede ahogarse.
  • Si hay que ausentarse urgentemente (llamada de teléfono o puerta por ejemplo) dejar el niño en el suelo o llevárselo consigo.
  • Los pañales y los artículos de aseo etc. deben estar al alcance de la mano de los padres para así evitar que se desplacen y dejen solo al niño.
  • No dejar imperdibles, agujas, tijeras, talcos, lociones o cremas al alcance de los niños en tales cambiadores pues los bebés suelen ser muy rápidos en llegar a ellos .
ARMARIO

  • Instalar cierres de seguridad en las puertas del armario para que el niño no pueda abrirlas.
SILLAS Y MESAS

  • No dejar solo al niño sentado en la sillita encima de una mesa o de cualquier superficie elevada.
  • Procurar que toda sillita se halle provista de correas de seguridad para sujetar al niño y evitar que no se caiga.
BAULES

  • Como precaución el baúl debería tener agujeros de ventilación por si el niño se queda atrapado dentro.. No bloquear lo agujeros apoyando el baúl en la pared.
ESTANTERIAS

  • Colocar las estanterías en lugares más bien altos para que los niños no puedan acceder a ellas.
COLGADOR

  • Evitar los colgadores móviles pues son inestables y con un golpe pueden caerse encima del niño si esta cerca.