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La importancia de la alimentación infantil

Fecha de publicación: 25/02/2008


Doctora en farmacia. Máster en Nutrición y Bromatología.



Infancia Segura: ¿Que se entiende por seguridad alimentaria?
Respuesta:
Hace unos años cuando se hablaba de seguridad alimentaria la tendencia era considerar únicamente los aspectos de higiene e inocuidad de los alimentos, pero en la actualidad se engloban también aspectos acerca de cómo utilizar los alimentos para llevar a cabo una alimentación equilibrada y suficiente, es decir saludable, y de que forma prevenir los riesgos derivados de una incorrecta alimentación y/o manipulación.

IS: ¿Existe en la actualidad malnutrición por déficit de nutrientes?
R: El déficit de energía apenas se da en la actualidad, pero una malnutrición por exceso de determinados nutrientes no es rara, sirvan como ejemplo los problemas de obesidad que tenemos en la población infantil; aproximadamente un 14% de niños entre 7 y 11 años son obesos, ocupamos uno de los primeros puestos de la UE en niños con exceso de peso. En ocasiones también vemos niños con un consumo deficitario de determinadas vitaminas causado por una ingesta insuficiente de fruta y verdura, o déficit de hierro por una dieta vegetariana estricta de los padres e impuesta a los hijos.

IS: ¿Porqué es tan importante la alimentación en los primeros años de vida?
R: Principalmente por dos razones: el crecimiento en los primeros años de vida influye en su desarrollo, y es también en los primeros años de vida cuando se establecen los hábitos alimentarios que le acompañarán toda su vida.

IS: ¿Cómo pueden los padres reconocer que dan una alimentación correcta a su hijo?
R: Si su hijo come variado, está sano, se desarrolla correctamente y presenta un peso y talla adecuados para su edad muy posiblemente la alimentación sea suficiente y equilibrada.

IS: ¿Influyen los anuncios de alimentos que ven los niños en la TV?
R: Mucho y en general de forma no favorable, ya que los alimentos que se publicitan no son alimentos básicos. En la primera infancia los niños no diferencian la realidad de los anuncios y prefieren comer los alimentos que ven en la TV. Y por ahora no he visto anuncios de frutas, verduras, legumbres y pescados en la TV, pues estos alimentos no tienen la aureola mágica o atractiva como pueden tener los yogures, galletas, patatas fritas, etc., que provocan el deseo en el niño de consumir estos alimentos o de parecerse a quienes los anuncian. La tele les dirige a la hora de escoger alimentos, quieren comer lo que ven en la TV y también les aporta en muchas ocasiones un conocimiento nutricional erróneo.

IS: ¿Qué trucos o consejos podrían darse a los padres para facilitarles la tarea de enseñar a comer?
R: Primero predicar con el ejemplo, los niños tienden a imitar; si los padres comen de forma saludable, los hijos también lo harán. Lo que no podemos pretender es que si la madre no toma fruta después de comer porque cree que engorda (es un mito muy extendido), la hija sí la coma; posiblemente tampoco la tomará.
Mantener siempre una actitud positiva con la alimentación. Si los padres están hablando siempre de dietas, de problemas de peso, de que las verduras no les gustan, etc., transmite mensajes negativos acerca de la comida.
Establecer un horario regular para las comidas familiares. No hacer de la comida un conflicto. Hacer partícipes a los niños de la compra y preparación de la comida en función de su edad y de sus posibilidades.
No forzar el niño a comer toda la comida del plato. Eso les enseña a seguir comiendo aunque se sientan llenos.

IS: ¿Qué alimentos se consumen de forma excesiva?
R: Los refrescos, zumos, snacks (patatas fritas, ganchitos, etc.,... ), galletas y bollería industrial, "chuches", son alimentos que deberían ser utilizados en ocasiones muy especiales y que, sin embargo, están demasiado presentes en la alimentación infantil, aportando un exceso de calorías en forma de azúcar o grasa innecesario.

IS: ¿Y por el contrario, qué alimentos faltan?
R: Los niños suelen comer poca fruta, verdura y hortalizas, legumbres, y pescado. Y también beben poco agua, la sustituyen en muchas ocasiones por refrescos o zumos.

IS: ¿Son más frecuentes las intoxicaciones comiendo fuera de casa?
R: Aunque hay que tener precaución en las comidas en restaurantes o bares y salen más a la luz pública las intoxicaciones derivadas del consumo de alimentos de tiendas o comedores colectivos, la verdad es que alrededor del 50% de las intoxicaciones se producen en el hogar

IS: ¿Cuales son las causas de las intoxicaciones alimentarias?
R: Las principales causas son una higiene incorrecta al manipular los alimentos. No mantener la cadena del frío: la mayoría de las bacterias no se desarrollan o lo hacen mucho más lentamente entre temperaturas inferiores a 5º o superiores a 65º, es decir los microorganismos se multiplican con mayor rapidez entre 5 - 65º. Por último, una incorrecta utilización del calor: el consumo de alimentos crudos (caso de carne y pescado) debe evitarse sobre todo en los niños. La mayoría de las bacterias mueren por encima de 75º; cuando se cocinan o recalientan alimentos hemos de llegar a esta temperatura, de esta forma aseguramos la destrucción de los microorganismos en caso de que los hubiese.

IS: ¿Cómo evitar las intoxicaciones alimentarias?
R: Comprar, refrigerar y congelar, preparar y cocinar, limpiar de forma adecuada. Un sencillo chequeo nos puede indicar si tenemos unas prácticas de seguridad alimentaria en la cocina. Repasar la temperatura de la nevera y el congelador. Ver si en la nevera están separados los alimentos que deben consumirse crudos de los que tiene que cocinarse, como son el pescado y la carne. Conocer a qué temperatura cocinamos nuestros alimentos. Disponer de recipientes adecuados para el microondas, pues no todos los plásticos son aptos para ello. Refrigerar rápidamente los alimentos cocinados, no dejarlos a temperatura ambiente.

IS: ¿Cuál es la intoxicación alimentaria más frecuente?
R: La mayoría de los casos son debidos a la Salmonella, una bacteria que se encuentra habitualmente en el intestino de los hombres, aves y otros animales.
Los alimentos implicados de forma más frecuente en esta infección suelen ser pollo, pescado, huevos y productos lácteos. Los huevos crudos (mahonesas, clara batida, sopas o leche con yema) o poco cocinados, aves mal cocidas y alimentos cocinados que se han dejado sin refrigerar durante varias horas. Uno de los platos que entraña mayor riesgo de salmonella es "la ensaladilla". Por norma general evitar todos los alimentos que están en los bares a temperatura ambiente, son un buen caldo de cultivo para el crecimiento de las bacterias.
Atención especial también a las ensaladas, que deben estar bien lavadas; utilizar un par de gotas de lejía apta para uso alimentario, por litro de agua, y dejarlas unos minutos en remojo, aclararlas después con agua potable. En muchas ocasiones, en las intoxicaciones o toxiinfecciones alimentarias se confunden los síntomas con otros trastornos. Ante cualquier proceso diarreico y vómitos, lo más importante es evitar la deshidratatación.

IS: ¿En el caso de los lactantes existen algunos riesgos?
R: Los niños son más vulnerables a todo el entorno. En los bebes con lactancia materna el riesgo se minimiza ya que la leche materna es estéril y no hay riesgo de contaminación. En el caso de la preparación de biberones, deben seguirse unas normas muy estrictas de higiene y preparación: lavarse las manos con agua y jabón antes de preparar el biberón, utilizar agua embotellada si es posible, y si no hervir el agua durante 10 minutos y dejarla enfriar, no utilizar agua del grifo en zonas ricas en purines y/o nitratos. En el caso de las aguas potables, el contenido microbiano está controlado; sin embargo, sin son muy ricas en nitratos, deben evitarse en los niños, especialmente cuando son bebés.
Comprobar la temperatura del biberón antes de cada toma. En el caso de calentar el biberón es mejor hacerlo al baño María y en caso de utilizar el microondas debe removerse antes de dárselo, para repartir el calor uniformemente, y probarlo ante de darlo, ya que la velocidad de calentamiento es muy alta y no homogénea.
Cuando se introducen los alimentos sólidos, procurar que estén lo suficientemente triturados o troceados para evitar atragantamientos.

IS: Resumiendo, ¿cuáles son las normas para una alimentación saludable?
R: La alimentación debe ser: variada (un poco de todo y mucho de nada), sana (reducir grasa y azúcar), equilibrada, apetecible, divertida, ordenada e higiénicamente correcta.
Los adultos son los responsables de la selección de alimentos y de su preparación, es decir de qué comen y cuándo comen son responsables los adultos. Pero en lo que respecta a la cantidad que comen, es decir, cuánto, son los propios niños (siempre que su ritmo de crecimiento y desarrollo se encuentre dentro de la normalidad) los que lo deciden. El apetito de los niños no es constante, depende mucho de la edad y actividad, por lo tanto se debe respetar en cierta medida el apetito del niño. Dar más alimentos de los necesarios, o si éstos son excesivamente calóricos, contribuirá a que aparezca un problema de obesidad.

IS: ¿Se pueden utilizar los alimentos como premios o castigos?
R: Nunca, esta práctica conlleva categorizar los alimentos como "buenos" a los que se dan como recompensa y "malos" a los que se utilizan como castigo y lo cierto es que no hay alimentos ni buenos o ni malos, pero sí hay dietas buenas o malas. Los niños pueden entender que en ocasiones especiales se utilicen unos alimentos especiales, como es el caso de un cumpleaños en que hay chuches, snacks y pasteles; pero lo que les confundirá es que "si se lo come todo" le den un caramelo de premio y si se porta mal le den "verdura". No sobornar o recompensar a los niños con comida. El postre no es un premio por haber terminado la comida.
Enseñar a comer lleva un tiempo y un esfuerzo por parte de los padres o cuidadores, pero este esfuerzo y dedicación se verán recompensados a la larga, ya que una vez el niño ha aprendido a comer, va a ser para toda la vida y las enfermedades derivadas de una incorrecta alimentación no estarán presentes, se habrán evitado.

IS: ¿Cómo evitar la influencia de la publicidad?
R: En publicidad, una media verdad es una gran mentira. Es más fácil dar al niño un alimento publicitado en la TV que intentar que se coma el pescado, pero esta cesión y otras cesiones tendrán sus consecuencias sobre la salud a largo plazo.
Llegar de trabajar y tenerse que poner a batallar por la comida no es agradable para nadie y debe evitarse, por ello es tan importante facilitar unos hábitos adecuados desde la primera infancia, y no pensar que cuando sea mayor ya cambiará. Los hábitos alimentarios se adquieren a muy temprana edad.

IS: ¿Qué hacer cuando rechaza un alimento?
R:
Se dice que para conocer un alimento debe probarlo al menos 10 veces, intentar servirlo antes o como acompañante de un alimento que le guste mucho, prepararlo con la salsa que mas le guste, hacerle una presentación muy atractiva, nunca premiarlo por que se lo coma. Hay muchos trucos para utilizar, sólo hace falta paciencia e imaginación.

IS: Para finalizar, ¿qué consejo daría de carácter general?
R: Enseñar a los niños a ser gourmets, sabrán apreciar la buen acomida y no solo los fast food. La permisividad no es buena consejera y en el tema de la alimentación menos. Tener paciencia, mostrar una actitud positiva hacia la comida y extremar la higiene en la manipulación de la misma.


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