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Sección coordinada por la Dra. Marta Castells  +
Fecha de publicación: 06/05/2008
Diarreas







En el caso de que sea un lactante quien presente diarrea, consultar siempre con el pediatra, ya que como más pequeño sea, mayor es el riego de deshidratación.

En niños mayores de dos años, presenta diarrea cuando hay tres o más evacuaciones acuosas (las heces pueden ser blandas, líquidas o semi-líquidas) en 24 horas, lo que provoca una escasa absorción de agua y nutrientes.

La diarrea, al igual que el estreñimiento, no es una enfermedad en sí, sino un síntoma de un trastorno cuya gravedad depende de la causa que lo origine. La diarrea en niños y bebés tiene numerosas causas entre las cuales están las enfermedades, infecciones, consumo de alimentos en mal estado o contaminados, sensibilidad a los alimentos, antibióticos y el consumo excesivo de determinados alimentos.

A continuación mencionamos el tratamiento apropiado para las diarreas agudas de aparición súbita y de corta duración que son las que ocurren con mayor frecuencia.

Un niño con diarrea puede tener fiebre y frecuentemente empieza con algunos vómitos, poco después desarrolla diarrea, se encuentran mal. Lo que come o bebe un niño también puede empeorar la diarrea. Algunos tipos de diarrea pueden aliviarse con cambios en la dieta.

No suele utilizarse medicación para el tratamiento de la diarrea y en caso de que sea necesaria debe ser por indicación del pediatra.

La mayoría de veces la diarrea leve se resuelve por si sola en pocos días, ocasionalmente un niño podrá tener algunas evacuaciones más sueltas durante unos días más. Si el estado general de niño es bueno, come y bebe suficiente, estas evacuaciones no son de gran preocupación.

Consultar al médico en caso de diarrea y:

  • Sangre o mucosidad en las heces.
  • Vómitos frecuentes, fiebre o cólicos abdominales.
  • Duración más de 2 ó 3 días.
  • Si reaparece una y otra vez o el niño está perdiendo peso.
  • Y si el niño tiene signos de deshidratación (tratamiento urgente), como:
    • Orina menos.
    • Llora sin lágrimas.
    • Boca seca.
    • Sed extrema.



Tratamiento:

Los más importante en caso de diarrea es evitar la deshidratación, por ello inicialmente tomar solo líquidos (soluciones rehidratantes), una vez se toleren y no existan vómito, introducir los alimentos sólidos. Actualmente contamos en el mercado con unas buenas fórmulas de soluciones de rehidratación y se intenta establecer más rápidamente la alimentación habitual (salvo recomendaciones expresas del pediatra en determinadas situaciones). Para ello el niño no debe dejar de comer, aunque no se le debe forzar a comer como antes del episodio diarreico, no hay una única alimentación específica recomendada para combatir la diarrea, pero en general suelen tolerar mejor las comidas blandas, preparadas de forma sencilla, evitando alimentos con alto contenido en grasa y azúcar.

Hidratación:

El peligro de la diarrea es la deshidratación. Cada vez que el niño realice una deposición acuosa se le dará de beber para reponer el líquido que acaba de perder su organismo. Las cantidades oscilarán entre media taza o una taza entera cuando se trate de niños mayores de 2 años. Si el niño vomitase habrá que esperar diez minutos e intentar darle de beber de nuevo, haciendo que ingiera el líquido despacio y a pequeños sorbos. Esta hidratación se mantendrá hasta que haya cesado por completo la diarrea, lo que ocurrirá al cabo de tres y cinco días.

Soluciones de rehidratación:

Las más aconsejables son las soluciones que existen ya preparadas en las farmacias, en forma de polvo (para disolver en agua potable, no deben mezclarse con otros líquidos como leche, sopas, zumos o refrescos) o ya preparadas, presentadas en tetra-brick con diferentes sabores. Algunas de ellas cuentan con la adición de probióticos (microorganismos vivos tipo "lactobacilus" (como ls que tiene el yogur) que favorecen el crecimiento de la flora intestinal beneficiosa)

En caso de que no sea posible utilizar las soluciones ya preparadas, podría utilizarse la solución casera denominada "limonada alcalina", similar a la solución indicada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que se prepara como sigue:
1 litro de agua hervida, el zumo de uno o dos limones, dos cucharadas soperas de azúcar, una cucharadita de las de café de bicarbonato y media de sal.

Modo de elaboración:

Hervir durante cinco minutos el agua y cuando esté templada, añadir el resto de ingredientes. Este suero se tolera muy bien y ayuda a reponer líquidos, electrolitos y a evitar la deshidratación. Recordando que: siempre son mejores las soluciones ya comercializadas que poseen la proporción adecuada de cada uno de los ingredientes.

No son recomendables las bebidas para deportistas, ni las bebidas azucaradas o los refrescos de cola, ni los zumos de frutas.

Consejos nutricionales:

No existe un único criterio acerca del tratamiento de la diarrea, pero en general, salvo indicación expresa del pediatra, la comunidad científica se inclina por la introducción de la alimentación precoz, ya que contribuye a una más rápida recuperación del epitelio intestinal, favorece la actividad de los enzimas intestinales, mejora el estado nutricional y disminuye la duración e intensidad de la diarrea. Además de una mejor aceptación de la dieta por parte del niño. Lo más aconsejable es ofrecer frecuentemente pequeñas cantidades de los alimentos preferidos, para que de esta forma coma y se recupere pronto. En general la alimentación "especial, astringente" no dura más de 3 días, ya que las dietas drásticas cansan y aburren.

Para lograr la plena recuperación se aumentará el número de comidas (4-5 al día) mientras persista la diarrea y, al menos, durante la semana siguiente al cese de ésta. El niño no estará totalmente recuperado hasta que no pese lo mismo que antes de haber sufrido el cuadro diarreico.

La diarrea causada por antibióticos puede reducirse dando al niño yogur (de los conservados en nevera) elaborado a base de cultivos activos vivos, no debe calentarse ya que se inactivarían los cultivos. Si la diarrea persiste, consulte con su médico el posible cambio o suspensión del antibiótico. No debe suspenderse el tratamiento sin consultar con el pediatra.

Alimentación recomendada:

Se recomienda una alimentación baja en grasa y en fibra insoluble (ya que aumentan la velocidad de tránsito intestinal).

  • Leche y lácteos: En fase aguda, omitirlos todos, después reintroducir el yogur y el queso de Burgos o queso blanco desnatado antes que la leche.

  • Carnes, pescado, huevos y derivados: Pollo hervido sin piel, pescado blanco cocinado con poca grasa, huevo duro, fiambre de pollo o pavo. Más adelante jamón de York sin grasa.

  • Cereales: Pasta fina para sopa, sémola, tapioca, arroz, pan tostado, galletas tipo maría (con poca grasa).

  • Legumbres: En caso de utilizarlas en forma de puré y sin piel. Son ricas en fibra soluble que absorbe el agua y enlentecen el tránsito y en ocasiones pueden ser útiles, pero por ser en ocasiones difíciles de digerir mejor utilizarlas una vez superada la fase aguda de la diarrea.

  • Verduras y hortalizas: Sólo la zanahoria cocida por su carácter astringente. Evitar las verduras crudas.

  • Patatas: patatas hervidas sin piel.

  • Frutas: Manzana rallada algo oxidada, plátano maduro, membrillo, compotas de manzana o pera sin azúcar y manzana al horno sin piel ni azúcar.

  • Bebidas: Suero de rehidratación, caldos desgrasados, infusiones suaves y zumos naturales colados diluidos no ácidos ni azucarados.

  • Grasas: Utilizar muy poca cantidad de aceite de oliva (aumenta la velocidad de tránsito intestinal).



Ejemplo de menú en caso de diarrea:

Alimentación astringente

Desayuno:
- Infusión o Yogur natural con muy poco azúcar y galletas tipo María, con membrillo.

Media mañana:
- Infusión y tostadas o biscottes

Comida:
- Arroz blanco o sopa de arroz
- Pechuga de pavo (o pollo) a la plancha con zanahoria cocida.
- Manzana al horno (no tomar la piel) y pan tostado.

Merienda:
- Yogur natural con muy poco azúcar. Tostadas o galletas tipo maría

Cena:
- Caldo de arroz y zanahoria con estrellitas.
- Merluza cocida (o lenguado al horno) con patatas al vapor.
- Plátano maduro y tostadas o biscottes.

Consejos generales:

Rehidratar entre horas con suero rehidratante, o con la solución de limonada alcalina casera, o con caldos de agua de arroz o zanahoria, o agua con limón con muy poco azúcar. O con infusiones suaves (manzanilla, hierba luisa, melisa). Evitar las temperaturas extremas sobre todo las bebidas muy frías, ya que aumentan el movimiento intestinal. Si no se toleran los yogures, esperar unos días para reintroducirlos, y más adelante cuando sean bien tolerados puede reintroducirse la leche de vaca o cabra.

La fibra soluble tiene un efecto astringente (mayor capacidad de absorber agua) por ello es recomendable incrementar la cantidad de alimentos ricos en pectina: manzana rallada y oscurecida (ligeramente oxidada), pera cocida, membrillo, patata hervida "chafada" o en forma de puré (sin adicionar mantequilla), plátano maduro, albaricoque. Todas ellas sin piel (la piel es rica en fibra insoluble que posee más propiedades laxantes).

Utilizar las técnicas culinarias que menos grasa necesitan: con agua -cocido, hervido, al vapor o escalfado-, microondas, rehogado con poco aceite, plancha, horno y papillote. Evitar: fritos, rebozados, empanados, guisos y estofados. Condimentar muy poco los alimentos.

Hacer comidas más frecuentes pero menos copiosas, entre 5 a 6 tomas al día, para disminuir en lo posible el estímulo sobre el movimiento intestinal (peristaltismo). Cuando la evolución es favorable introducir progresivamente mayor variedad de alimentos, hasta lograr una ingesta completamente normal equilibrada y adecuada.

Estas indicaciones son meramente consejos generales y en ningún caso pretenden sustituir la recomendación de su pediatra.

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