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TODO LO QUE LOS PADRES HAN DE SABER SOBRE...


Sección Coordinada por el Dr. J. Mateu Sancho  +
Fecha actualización: 27/04/2009
 


  La cuna  El moisés y la minicuna  Las sillas de paseo  Cochecitos de paseo  La Trona  El cambiador o vestidor

  Sillas o dispositivos de seguridad  El Capazo y la silla portabebés  Los Parques o corralitos  La Bañera

  Los andadores  Las mochilas  Los intercomunicadores  Las hamacas


La cuna


"Coincidiendo con el momento en que el niño ya es capaz de darse la vuelta por sí mismo, sentarse, arrodillarse o levantarse por si solo (alrededor de los tres o cuatro meses aproximadamente) o también cuando las paredes del moisés son demasiado bajas para garantizar una protección suficiente, es preciso trasladar al niño a la clásica o tradicional cuna . Habitualmente se pasa el niño a la cuna alrededor de los tres o cuatro meses, sin embargo las cunas pueden utilizarse desde el nacimiento). hay que tener en cuenta que la cuna es el lugar donde el bebé pasara más tiempo en sus primeros años de su vida ya que luego ésta será sustituida por la cama infantil (en realidad si es preciso puede utilizarse hasta que el niño cumpla los dos o tres años). En general la cuna será de utilidad hasta que el bebé ya sea lo suficiente mayor para dormir en la cama".

Es por esta razón que el diseño de la cuna ha de ser sencillo, de formas lisas y redondeadas y sin bordes afilados o aristas que puedan en un momento dado lesionar al bebé. Pero sin duda alguna la cuna ha de ser amplia, cómoda, confortable y sobre todo segura ya que las caídas suelen ser el accidente más frecuente en el que los bebés se ven involucrados.

En cuanto a su ubicación en el cuarto infantil hay que señalar que es conveniente que la cuna se coloque sobre una alfombra antideslizante y preferiblemente en una esquina o rincón de la habitación (para asegurar que el bebé disfrute de un sueño tranquilo y evitar corrientes de aire). Sin embargo una opción es colocarla en el centro de la misma para ampliar su campo de visión. Lo que si es importante es que la cuna sea visible desde la puerta de la habitación. Periódicamente , es conveniente cambiar la orientación de la misma.

Ahora bien lo que no hay que olvidar es que la cuna no debe colocarse nunca debajo de cualquier ventana, expuesta a la luz directa , junto a cualquier puerta para así evitar las típicas corrientes de aire) , cerca de un radiador de calefacción (para evitar el calor excesivo) o aparato de aire acondicionado , debajo de estanterías y de cualquier elemento colgante (cuadros por ejemplo).

Cuando el niño empieza a ponerse de pié es preciso rodear la cuna de cojines con el fin de amortiguar el golpe en el caso de que el niño consiguiera, a pesar de todo, saltar por encima de las barandillas y caerse.

Existen ciertas cunas denominadas de viaje o plegables de gran utilidad por su fácil transporte a la hora de viajar o ir de vacaciones, tanto por su ligereza ( ya que algunas de ellas su peso no sobrepasa los 9-10 kg.) como por su facilidad en montarlas y desmontarlas (algunos modelos se hallan provistas de ruedas). Hay que destacar el hecho de que en caso de ser éstas sean hinchables solo se tarda unos 6 minutos en tal maniobra. Sin embargo hay que hacer hincapié en que este tipo de cunas no pueden sustituir a las habituales (típicas) por estar expresamente diseñadas para un uso temporal y no prolongado.

Entre tales cunas hay que mencionar aquellas que se pliegan como un paraguas cuyo su peso es algo superior a los 10 kg. y que pueden colocarse sin problema alguno en el portaequipajes del coche siendo ideales para quienes piensan viajar o instalarse en un camping. Para desplegar tales cunas, una vez se ha quitado el pequeño colchón que envuelve su estructura, basta con abrir la cuna hasta que quede fija en la posición definitiva y colocar luego el colchón en su interior. Para plegarla es suficiente ejercer presión en la parte central de las barandillas laterales sacando el colchón y acercado los apoyos angulares. Finalmente se coloca el colchón alrededor de la estructura para así guardarla en su bolsa correspondiente.

Otro tipo de cunas de viaje son aquellas que se cierran tipo compás las cuales son más fáciles de abrir y cerrar, ocupan menos espacio siendo más ligeras que las anteriores (algunas de ellas pesan menos de 10 kilos). Sin embargo son más difíciles de colocar en el portaequipajes del coche por ocupar mayor espacio.

Un aspecto importante a tener en cuenta por lo que respecta a tales cunas es que, tanto el colchón (forrado de algodón) como el somier al haber sido diseñados específicamente para cada modelo impide el que se coloquen otros modelos de colchones ya que al no ajustarse a la estructura de la cuna quedarían holguras en los laterales.

Las cunas de viaje o plegables suelen estar fabricadas con un armazón de metal revestido de una tela lavable (normalmente de nylon o algodón). Los laterales (de altura no superior a 60 cm) pueden ser de tela o llevar una red fina de malla (de 7 mm de diámetro) para que el niño pueda mirar a través de ella y a la vez lograr una aireación total impidiendo la acumulación de humedad. Sus barandillas suelen ser altas y recubiertas de una tela resistente . Por lo que respecta a su suelo o base (de fibra o contrachapado) es importante que no sea ni demasiado ligero ni delgado pues su misión es resistir el peso del bebé sin llegar a curvarse. Algunas cunas de este tipo llevan una capota para evitar que la luz directa incida sobre ellas. Las cunas denominadas evolutivas o multifunción tienen la particularidad de que, con solo unos simples cambios, pueden transformarse en un sofá , parque infantil, área de juegos o escritorio etc. Otros modelos permiten transformarse en una cama.

Existen otras cunas denominadas convertibles (compuestas de varios muebles) que al desmontarlas se convierten en una habitación infantil completa. Otras cunas de reciente aparición pueden colgarse del techo con un gancho o de un trípode especialmente diseñado para tal función pudiendo regularse en altura e inclinación. Actualmente ciertos fabricantes intentan hacer distinciones entre modelos de cunas para niños y para las niñas.


TODO LO QUE LOS PADRES HAN DE SABER SOBRE COMO DEBE SER UNA CUNA ANTES DE PROCEDER A SU COMPRA

MATERIALES: en primer lugar es preciso vigilar que tanto la como madera (normalmente se fabrican de haya natural) como el resto de materiales con las que estan construidas (metal por ejemplo) no presenten signos de deterioro.

ZONAS METÁLICAS:
las partes esmaltadas deben ser de material resistente a la corrosión.

PINTURAS:
aquellas utilizadas para embellecerla (barnices, lacas y esmaltes) debe ser atóxicas ya que el bebé tiene el habito de chupar o lamer todo lo que se halla a su alcance.

LONGITUD DE LA CUNA: debe oscilar entre 90 y 140 cm. Se calcula unos 20- 25cm. mas larga que el bebe.

ANCHURA DE LA CUNA: unos 60-80 cm.

PROFUNDIDAD O ALTURA DE LA CUNA:
mínima de 60 cm. en la posición más baja de su base y de 30 cm. en la posición más alta.

PILARES DECORATIVOS: cualquier saliente debe ser liso o redondeado y a la vez totalmente exento de bordes afilados o aristas para que si el niño se da un golpe no se lastime o en el caso de que su ropa se enganche con ellos pueda accidentarse (en ocasiones gravemente).

TORNILLOS DE SUJECIÓN: deben estar bien ensamblados y pulidos y a la vez colocados de forma que el niño no pueda manipularlos.

BARANDILLAS O LATERALES: des preciso sean regulables en altura para permitir una mayor funcionalidad . Es conveniente también que sean lisas y no tener elemento alguno donde el niño pueda agarrarse. A la vez han de ser lo suficiente altas (unos 50- 60 cm. de altura como mínimo desde el borde superior de la cuna y la base del colchón o somier) para así evitar que el niño pueda salir de ella trepando. Hay que tener siempre en cuenta que cuando el niño esté en la cuna las barandilla deben estar altas (subidas) y no colocar juguete colgante alguno que pueda ser un peligro cuando el niño empieza a gatear (hacia los 5 meses) .
Cuando el lateral móvil esta bajado su altura debería quedar por lo menos 10 cm. por encima del colchón (incluso si éste esta colocado en la posición más alta). Para bajar las barandillas o laterales (en caso de que éstas sean móviles) es preciso colocar en sus extremos un doble dispositivo o cierre de seguridad con dispositivo de bloqueo que se deba presionar para que funcione. Este dispositivo evita que los niños puedan accionar los laterales por sus propios medios. Aquellos laterales abatibles hacen más fácil levantar al bebé para sacarlo o volverlo a colocar en la cuna.

BARROTES: por lo que respecta a los barrotes la distancia máxima permitida entre ellos debe ser de 4,5 a 6,5 centímetros para no correr el riesgo que el niño meta entre ellos la cabeza, los brazos o las piernas y puedan quedar aprisionados. Es deseable, a la vez, que los mismos estén fabricados con material sólido y anticorrosivo y su grosor sea de 1,9 cm. para mayor seguridad y firmeza de la cuna. Es preciso instalar en la cuna unos protectores para evitar que el bebé se golpee la cabeza contra los barrotes cuando se mueve o mientras duerme. Existen ciertos protectores (denominados chichoneras) que consisten en una especie de almohadillas acolchadas que se sujetan en la cabecera y los laterales de la cuna mediante unas tiras. Sin embargo tales protectores deben retirarse cuando el niño es mayorcito y ya se pone de pié, pues pueden utilizarlos como punto de apoyo o escalón para intentar trepar. Por el mismo motivo los lazos de los protectores han de ser cortos o bien anudados por su parte exterior.

RUEDAS: la cuna puede tener dos o más ruedas giratorias y por lo menos dos patas fijas o también cuatro o más ruedas de las cuales al menos dos de ellas (según la normativa europea) deben poderse bloquear (mediante un sistema de freno) para evitar desplazamientos involuntarios.

SOMIER: el somier de la cuna es preciso sea liso, rígido, resistente y sobre todo indeformable para así favorecer el desarrollo óseo y muscular del bebé debiendo resistir una fuerza muy superior a la de un niño saltando. Es preciso que la distancia entre el somier y los laterales o cabecera de la cuna no sobrepase los 2,5 cm. (más de dos dedos). A la vez la separación entre sus láminas o travesaños no ha de sobrepasar los 6 cm. para que el niño no pueda pasar su cabeza en tal separación pudiendo ahogarse.
En el mercado existen varios tipos de somier a saber: de tela metálica, laminas de madera o de una sola tabla de madera En el caso de que el somier sea de mallas metálicas su separación no debe ser superior a 8,5 cm. y el diámetro de los hilos metálicos no superar los 2 mm. Es importante que el somier este bien ajustado (sujeto) a la cuna , es decir que no pueda moverse en absoluto, cosa que se consigue con los sistemas de sujeción que posee.
Hay cunas en las que el somier puede colocarse a distintas alturas. Durante los primeros meses la posición alta es más cómoda, pues para coger al niño no hace falta inclinarse tanto. La posición baja se aconseja cuando el niño ya se mueve más y antes de que sepa sentarse (pues de lo contrario podría caerse).

COLCHÓN: el elegir el colchón adecuado es fundamental para asegurar al niño un sueño tranquilo y un correcto desarrollo de su columna vertebral. Es imprescindible que el colchón no sea demasiado blando (ya que podría dar lugar a una deformación de su columna), sino más bien rígido, liso, resistente y transpirable, procurando que se adapte a las curvas del cuerpo pero sin acentuarlas (para que el cuerpo del niño no se hunda, y pueda descansar en una buena postura). Ahora bien sea cual sea el material utilizado para su confección el colchón debe tener un espesor de 3-4 cm. si esta destinado a recién nacidos y de 6 cm. si es para niños de 2-3 años. En cualquier caso el espesor nunca debe sobrepasar los 10 cm. Es preciso también que el relleno del colchón pueda ser asiduamente controlado por lo que el colchón debe nunca poder abrirse para ver su interior. Ni decir tiene que es primordial que el colchón encaje perfectamente en el perímetro de la cuna (lo mismo que en el caso del somier) ya que si este es pequeño deja en el borde un espacio libre peligroso y si es demasiado grande se dobla y acabara deformándose. Así pues la distancia entre el colchón y los laterales de la cuna no debe sobrepasar los dos dedos (es decir no debe ser superior a 2,5- 4 cm.) ya que si no fuera así la cabeza del bebé podría quedar atrapada. Las medidas de un colchón standard para la cuna deben ser de 1.38 x 0,68 cm.

Cuando el niño empieza a sentarse o gatear hay que bajar el colchón para que no pueda caerse al exterior al asomarse por la barandilla. Cuando el niño ya se pone de pié el colchón debe colocarse lo más bajo posible.

El colchón de muelles lleva en su interior algodón, espuma o fibra de coco siendo muy resistente y no se hunde. El colchón de látex (sustancia totalmente natural impermeable que proporciona firmeza y elasticidad) además de evitar que el cuerpo del niño se hunda, parece ser que da lugar a un efecto tranquilizante y a una rápida adaptación a la temperatura ambiente ya que el látex es atérmico y se adapta tanto a la temperatura del cuerpo como a la del ambiente del cuarto infantil. El látex, a la vez, impide la proliferación de bacterias y mohos. Existen también colchones de látex con muelles.

El colchón de fibra de coco trenzado garantiza una buena transpiración de la piel y evita la concentración de vapor, el desarrollo de bacterias y la acumulación de polvo. Aquellos colchones de espuma de poliuretano, a pesar de ser más económicos no son los más recomendables tanto por su falta de dureza como por su tendencia a deformarse por el peso. Los colchones transpirables de poliuretano incorporan un sistema de aireación que absorbe los vapores corporales (sudor) y renueva el aire. Los colchones de lana a pesar de ser una fibra natural recomendable tiene el inconveniente de que se deforma rápidamente

Últimamente se han presentado en el mercado colchones de viscoelastica termosensible de alta tecnología los cuales se amoldan al cuerpo bajo influencia de la temperatura corporal (es decir no presiona se ninguna parte del cuerpo) lo que da lugar a una sensación evolvente y garantiza un descanso óptimo.
Ahora bien sea cual sea el colchón elegido es conveniente retirar el plástico del embalaje y colocar una funda de plástico con cremallera, la cual es más fácil de limpiar cuando se ensucia o se moja y un empapador impermeable de fácil colocación y lavado por si el niño vomita. Es preciso que el empapador sea de un tejido transpirable para mantener una correcta temperatura corporal.

ALMOHADA:
durante el primer año de vida y especialmente durante los primeros meses el lactante no debe emplear almohada alguna (especialmente si es gruesa) por el riesgo de asfixia que ello supone. Ahora bien en caso de utilizarla es imprescindible ésta debe ser plana, con agujeros de ventilación y tenga escasa altura (2-4 cm. como máximo) para que la cabeza y el cuerpo reposen en el mismo eje.

A partir de los dos años es cuando ya puede colocarse una almohada (preferiblemente de fibra sintética) procurando que no sea ni muy grande ni muy blanda. Es conveniente evitar las almohadas de pluma o lana y aquellas fabricadas para los adultos.

Existen ciertas almohadas especialmente diseñadas para los primeros meses que aseguran la correcta posición de la cabeza para que el niño respire fácilmente y esté más seguro si tiene alguna regurgitación durante el sueño. Las conocidas como antiahogo son aquellas expresamente diseñadas para que circule el aire en su interior. El almohadón o cojín antivuelco asegura la posición correcta del bebé y evita el que se gire y quede boca abajo. Como sustituto de la almohada existe un cojín inclinado que eleva ligeramente su cabeza para así facilitar la respiración . En caso de que el niño sea alérgico existen colchones y almohadas antiácaros debiéndose pasar el aspirador con frecuencia.

ROPA DE LA CUNA:
la correcta elección de la ropa de la cuna contribuye al bienestar y seguridad del bebe . Ahora bien , es preciso evitar que la cabeza del bebé quede atrapada entre la misma. Es preciso que las sabanas de la cuna se ajusten al colchón de la cuna (nunca deben utilizarse sabanas para camas de adultos)

El utilizar edredón (sobre todo si es de plumas) o mantas pesadas parece ser que no es conveniente tanto debido al exceso de abrigo que ello significa como por impedir que el niño pueda moverse con facilidad . Para tapar al bebe además de la sabana convencional es suficiente una mantita de algodón (que pueda meterse en la lavadora) o colcha ligera es decir de escaso peso , puesto que en invierno el niño duerme con un pijama de cuerpo entero (pies incluidos) para que no pase frío. Sin embargo es preciso ar que el pijama sea ignifugo.

Cuando la temperatura es baja y la cama esta fría, antes de acostar al bebé es preciso que caldear un poco las sabanas Para ello es conveniente comprar una bolsa de agua caliente (en el mercado existen ciertas bolsas más pequeñas que las normales con una funda de quita y pon lavable), llenarla de agua caliente y depositarla durante unos minutos entre las sabanas bajera y encimera de la cuna. Una vez se ha comprobado que la temperatura es la adecuada se retirará la bolsa y pudiendo ya acostar al niño. La bolsa de agua caliente nunca debe usarse estando el niño dentro de la cuna.

Existen unos sacos de dormir (ignífugos) especialmente diseñados para aquellos niños que tienden a destaparse . El uso de los mismos parece ser que ayudan al niño a establecer ciertos hábitos del sueño al asociar el momento en que es introducido dentro del saco con la hora de irse a la cama.

Las pinzas que sujetan las sabanas tienen la misión de que el niño no se destape o se enrede entre las sabanas (los sacos de dormir soslayan estos inconvenientes). Últimamente se ha puesto en duda su conveniencia en utilizarlas.

El instalar una mosquitera en la cuna para evitar picaduras de insectos durante el verano o en aquellos lugares donde hayan insectos es un articulo más a tener en cuenta.



RECOMENDACIONES A TENER EN CUENTA

En cuanto a la cuna:

  • La cuna debe estar fabricada con materiales no tóxicos y sus ángulos redondeados.
  • El espacio entre barrotes debe ser entre 4,5 y 7,5cm. (promedio de 6,5 cm.) para que la cabeza del niño no pueda quedar atrapada entre ellos.
  • La altura entre el borde superior de la cuna y la base del colchón debe ser como mínimo de 60 cm. y cuando el lateral móvil este bajado no debe superar los 10 cm.
  • El lateral móvil ha de llevar un sistema de seguridad para que el niño no pueda accionarlo.
  • Cuando el niño esta en la cuna las barandilla han de estar altas
  • Las ruedas de la cuna deben tener un sistema de bloqueo.
  • Las barandillas de la cuna deben tener un acabado sencillo y no tener elementos sobresalientes cortantes, puntiagudos y astillas (en las de madera) con los que el niño pueda lesionarse.
  • Los ángulos de la cuna deben ser redondeados.
  • Hay que tener cuidado con los cantos decorativos en forma de peonza.
  • Si la cuna esta barnizada, los barnices no deben ser tóxicos.
  • El somier debe ser sólido, rígido e indeformable.
  • El colchón no debe ser blando sino rígido, confortable y uniforme (de muelles , fibra natural o sintética) y bien ajustado contra los laterales de la cuna para que no queden huecos.
  • Retirar los plásticos del embalaje y colocar el colchón dentro de una funda gruesa de plástico con cremallera.
  • No emplear almohadas hasta que cumpla el año.
  • Colocar siempre la cuna sobre sitios estables.
  • Como medida preventiva nunca colocar la cuna al lado de una ventana o cerca de cortinas o lazos .
  • Colocar la cuna en el centro de la habitación no contra una pared para ampliar así su campo de visión.
  • No colocar la cuna debajo de estanterías o elementos colgados en las paredes.
  • No dejar juguetes grandes en la cuna pues pueden ser un escalón para apoyarse en ellos y saltar fuera de ella.
  • No utilizar ninguna cuna que le falten piezas o tenga alguna rotura.
  • Mantener la cuna lejos de los cables eléctricos, los cordones y lazos de las cortinas etc.
  • Colocar una mosquitera de cuna es útil para evitar picaduras de insectos.
  • Las sabanas de la cuna deben ajustarse al colchón . Nunca hay que utilizar sabanas para camas de adultos.
  • La cuna de viaje al ser más ligera que la normal hay que comprobar su estabilidad.
  • En la cuna de viaje hay que asegurarse que tanto el mecanismo de plegado es seguro y que el niño le sea imposible manipularlo.
  • Vigilar que la cuna de viaje no presente elementos salientes ni cortantes .
  • Si se decide utilizar una cuna de segunda mano es preciso esté en buen estado de conservación y tenga las características por las que se rigen las normativas europeas vigentes la vez es preciso comprar un colchón nuevo
  • Es conveniente que el fabricante incluya las instrucciones claras de su montaje y un certificado de que cumple las normativas Europeas de seguridad (UNE EN 716 :1996 (partes 1 y2)).

En cuanto al niño:

  • Nunca acostar al niño en la cuna boca abajo por el peligro de muerte súbita.
  • Cambiar la orientación de la cuna de vez en cuando para que el niño no vea siempre lo mismo.
  • No dejar el niño solo con el lateral bajado de la cuna pues puede caerse con facilidad.
  • Tener precaución que los juguetes que cuelgan de un lado a otro de la cuna, así como con las bolas, cintas, cuerdas o juguetes de plástico colgados de la misma estén fijos y los suficiente altos ya que el niño si se enreda con ellas puede ahogarse. Retirarlos cuando el niño empieza a sentarse.
  • Los móviles de encima de la cuna del bebé deben estar fijos. No olvidar retirarlos cuando el niño cumpla cinco meses o cuando ya se sienta.
  • Colocar protectores bien atados que rodeen toda la cuna por completo y chichoneras en la cabeza de la cuna
  • Retirar las protecciones tan pronto el niño empieza a sentarse pues podría utilizarlas como escalón para trepar.
  • Cuando el niño empieza a gatear y ponerse de pie hay que rodear la cuna de cojines o una alfombra debajo por si el niños se cae se amortigüe el golpe.
  • para los primeros meses del bebé que aseguran la posición correcta de la cabeza.
  • Fijar las sabanas de la cuna con pinzas elásticas que impidan que el niño se destape o eviten el peligro de asfixia.
  • No calentar las sabanas de la cuna con una bolsa de agua caliente estando el niño dentro